• Día A: Aprender a innovar
26 y 27 de octubre, ADDA Alicante
Día A: Aprender a innovar

No éramos los únicos hablando de innovación, es la palabra de moda y existen infinidad de foros y encuentros que la corean. Para contrarrestar el exceso de competencia, había que trabajar mucho el contenido. El marco lo ponía la ciudad de Alicante, y así nos asegurábamos  buen tiempo,  buen escenario, — el  Auditorio  de Música de la ciudad de Alicante, ADDA, que cedían el Patronato de Turismo y la Diputación–, buena comida, y buen ambiente; Imaginarte y compañía lo garantizaban.

Pero era preciso esmerarse en lo que allí se dijera e hiciera, porque sólo así podríamos contar algo distinto. Teníamos un previo que pintaba bien:  una charla propiciada por SabadellCAM entre Toni Segarra y Alex Pallete, hablando casi sin guion, sólo casi, porque Pallete sí echó mano de una presentación que Segarra se encargó de trastocar. Hablaban de innovación y la propuesta era ciertamente distinta, pero muy alejada de las fórmulas alambicadas a las que estamos acostumbrados. Sencilla y difícil, a la vez. Primero, pregúntate, tú, marca, qué haces aquí, qué  papel cumples, para qué naciste. Y sólo cuando tengas la respuesta, piensa en cómo renovar y ofrecer ese compromiso; recupera tu utilidad.

Las sesiones siguientes se fueron armando poco a poco.  Para la mañana del 26, profesionales que supieran sobre  innovación y hubieran dado muestras de ello. Ese era a grandes rasgos el perfil que buscamos  y así localizamos a los tres ponentes:  Fernando de Vicente, Félix Muñoz y Alex Pallete, que accedió a hacer doblete. Y para terminar la mañana , el contrapunto: “la innecesidad de innovar”, a cargo de Ricardo Llavador.

Esas ponencias debían servir para alimentar los grupos mixtos creativos- anunciantes que se formarían en  la tarde del 26. Aquí fue donde varió la fórmula. Hasta esta edición, los grupos debatían; en esta olvidaron la teoría y se pusieron a pensar soluciones a problemas concretos con los que lidian las marcas cada día. Se suprimieron  marcas y logotipos,  porque en definitiva se trataba de problemas comunes a muchos anunciantes, y se trabajó por segmentos: aerolíneas, bancos, confección, hoteles, tiendas de repuestos, restauración, telefonía, muebles de cocina.  Hasta la noche trabajando, luego, relax, que también era necesario.

El sábado, 27, se presentaron dos casos de innovación. El primero protagonizado por seis mujeres que dejaron un trabajo de consultoría sobre sostenibilidad para hacer un trabajo que  predicaba con el ejemplo: fabrican un juego de construcción (de castillos, El Nan Casteller, con maderas de bosques que no son aprovechables para ningún otro menester.  El segundo caso era Futboling, una adaptación del popular futbolín. Y después, con trompeta, aplausos, vitores y demás, la presentación de las soluciones ideadas la tarde anterior.  Los nuevos productos los iremos mostrando en un nuevo espacio nacido en este Día A: Espacio innovación, donde se quiere recoger casos de innovación que se conozcan, tanto de aquí como de cualquier país.