- Innovación ayer y hoy
Me gustaría continuar esta serie con la constatación de que la innovación es una constante y que las marcas – algunas – lo llevan practicando desde el principio de los tiempos. Este tipo de iniciativas no son nuevas. Se han dado desde siempre por parte de algunas – si bien es cierto que pocas – marcas. Voy a comentar dos de mis favoritas.
El pensamiento detrás de la creación de la Guía Michelín es similar al que ahora tiene Google (todo lo que sirve para desarrollar internet es bueno para Google). Todo lo que sirviera para fomentar los viajes por carretera, sería bueno para Michelín. Y todo lo que añadiera valor a sus públicos – consumidores de neumáticos – serviría para hacer más atractiva y cercana a la marca.
No sé si tenían pensado desde el primer momento que el producto creado, la Guía Michelín, se convertiría por mérito propio en una línea de negocio independiente, exitosa y rentable, pero intuyo que sí. Me parece un caso fascinante para este capítulo de innovación.
En los años 20 del pasado siglo, una era pre-mass media, la cadena de grandes almacenes Macy´s encontró una manera espectacular de conseguir visibilidad, reputación y ganarse el corazón de millones de neoyorkinos.
Creo, y esponsorizó, una experiencia única, la Macy´s Thanksgiving Parade en Nueva York y la compartió con sus conciudadanos. Y estos respondieron con entusiasmo. En poco tiempo, cientos de miles de seguidores se unían a la vistosa procesión, y con la llegada de los medios de comunicación de masas, millones más en USA y todo el mundo.
Otro ejemplo magnífico de cómo una marca puede aportar valor – en este caso de pertenencia y diversión – a sus usuarios para ganarse su afección y su preferencia.
Es tópico decir que no hay nada nuevo bajo el sol. Aunque las técnicas y las tecnologías cambian, las esencias y las intenciones están ahí desde el principio de los tiempos. La innovación, cuando sale bien, siempre ha proporcionado ventajas competitivas incontestables.
¿Ideas, comentarios, opiniones?
Vuestro turno.



