22 de marzo de 2012 - Academia | encuentros
Soto y Maroto en Encuentros

David Maroto fue el encargado de iniciar el Encuentro con diversas  referencias de la fotografía narrativa. Su exposición se centró en el Cinemagraph o  los nuevos formatos de la fotografía secuencial para los nuevos medios audiovisuales.

El fotógrafo y skater de Los Angeles, Pep Williams, fue la primera referencia de David Maroto. Maroto alabó su trabajo por tratarse de una fotografía fresca, cruda y sin retoques. De él también resaltó la perfecta combinación de su trabajo cuando recurre al lenguaje fotográfico con vídeo unido a diversas interacciones como la tipografía.

Empezó con la fotografía narrativa, creando con secuencias historias cuando aún no existía el digital, ya en los años 70`s.  Maroto se refería al trabajo de Michael Donald y a su exquisito objetivo para captar la fotografía artística apoyándose en historias y textos. Sus exposiciones resaltan por un gran formato que  permite recorrer la exposición físicamente.

 

Detalló también el trabajo del fotógrafo neoyorkino Jamie Beck y de su mujer quiénes desarrollaron la técnica llamada Cinemagraphs que promete revolucionar revistas y periódicos. Beck animó pequeños elementos de las fotos, en formato GIF. En palabras de Maroto, sus imágenes son sorprendentes ya que tras una excelente fotografía hay una animación maravillosa y cuidada: hermosas modelos con el pelo al viento, reflejos en movimiento en las ventanas, periódicos que se cierran y abren…

En palabras de David hay que dar un paso más en la fotografía, “la fotografía del futuro, del lenguaje fotográfico está en la pantalla y menos en el papel, esas imágenes cuentan una historia de una manera en el que el vídeo no puede empatizar, porque la fotografía te traslada, es personal e íntima y el vídeo te cuenta”

Para finalizar, David Maroto mostró un ejemplo de su trabajo. La pieza elegida fue un trabajo personal basado en la fotografía secuencial llamada “Circuito Emocional para Spain Art Fest”, en Times Square, en Nueva York. Nos enseñó este trabajo, compuesto por 36 emociones, en el que el espectador construye una historia personal, se encuentra con cada emoción y se detiene el tiempo que quiera en cada una de ellas. “Uno de los mayores poderes de la foto es el de la sugestión, más que la documentación, a través de la cual el espectador construya una historia personal”, concluyó Maroto.

Hay que ser publicitario para cambiar el mundo

La segunda intervención corrió a cargo de Rafa Soto bajo el título ¿Por qué vale la pena ser publicitario?, quién inició su exposición afirmando “La publicidad no es mala” y enumeró algunos algunas verdades de la situación actual de la profesión. En comparación con épocas pasadas. Y destacó; los publicitarios interrumpen el contenido, generan deseos innecesarios y ya no se gana dinero. Además, ya no son famosos, los clientes ya no les hacen caso, ni se tienen grandes presupuestos.

Para describir este panorama, Soto se apoyó en una cartel de Mad Men que refleja la evolución del publicitario desde los años 60´s a la actualidad: de manejar el poder a no tener nada, del mínimo esfuerzo a  tener que crear  genialidades, de un lenguaje clásico a Internet.

También mostró un ranking de confianza de las diferentes profesiones de nuestro país. Un dato que causó más de una risa en la sala porque los publicitarios se encuentran por debajo del clero pero curiosamente por encima de los banqueros y sindicatos.

Entonces, ¿Por qué vale la pena seguir?, se pregunta Soto. Y enumeró algunas buenas razones, apoyándose en frases.

Inició su respuesta haciendo referencia a Kevin Kelly, quién tras escribir un libro sobre los primeros 5.000 días de Internet, lo hizo en el 2007, se aventuró a predecir los próximos 5.000 días de Internet y afirmó que “tenemos que estar preparados para lo imposible”. Tras esta frase, Rafa comentó que si predecimos el futuro lo estamos inventando; y eso es fabuloso.  “Inventar es más que decir, es transformar ideas en cosas”, concluyó.

En la actualidad se ha pasado de la ingeniería semántica, el publicitario jugaba con el lenguaje, a la economía de la creatividad; de decir cosas para los demás a hacer cosas para los demás. La primera razón del máximo responsable Herráiz Soto de por qué seguir. Google, Instagram, Ace Hoteles son algunas marcas que ya hacen cosas para los demás.

Para detallar la segunda razón habló de Darwin y de su ya conocida teoría de la  supervivencia. “Sobreviven los mejores o los que mejor se adaptan al medio”. En palabras de Soto en Internet circula mucho contenido pero sólo sobreviven los contenidos extraordinarios; y afirmó que el ser humano, el consumidor, es tan inteligente y sensible como todo lo que publica. “Si queremos que una idea se multiplique debe se extraordinaria”, concluyó Rafa.

Intenet es un ecosistema muy amplio e incontrolable que convierte lo cualitativo en cuantitativo, por ello el publicitario debe dejar de hacer anuncios y hacer cosas extraordinarias.

En la piratería y Radiohead centró el tercer ejemplo. La piratería es un tema sensible en el ámbito musical en dónde las descargas se han impuesto a la compra de discos por parte de los fans. Muchos artistas musicales, citó como ejemplos a Madonna o BritneySpears, bajaron las ventas considerablemente y no supieron  atajar la situación. En palabras de Soto “llamar piratas a sus propios fans no es la solución”. Radiohead hizo todo lo contrario y lanzó su último disco desde su página web dónde el fan podría descargárselo gratuitamente y pagar sólo lo que él quisiera.  “Fue el lanzamiento más rentable del grupo musical”, concluyó Soto.

Rafa recordó la expresión “Economía del cariño”, de José Luis de Vicente. “Si haces algo bueno por el consumidor , el consumidor será más cariñoso contigo”.

Para la cuarta razón habló de arquitectura y de Gaudí: la arquitectura debe de estar al servicio del ánimo de la gente “. Para Soto la arquitectura tiene que ponerte de buen humor porque el buen humor inspira buen humor, la belleza inspira belleza….

Sin embargo, detalló que hay dos tipos de arquitectura, la que vemos y la que no vemos. El arquitecto tiene una gran responsabilidad: la seguridad de su obra y su estética. Al publicitario le ocurre lo mismo. Tiene una gran responsabilidad: transformar el dinero de los anunciantes en grandes ideas.

Para finalizar, Soto comentó que el Ommwriter, la exitosa aplicación creada por Herráiz Soto, nació para solucionar un problema interno de la empresa: la dificultad de concentrarse cuando había que escribir en el ordenador pasando constantemente por el triángulo de las bermudas de la improductividad: Google, Factbook, Twitter”.

Ommwriter, un editor de texto personalizado, es posible  desconectar y escribir.  En la actualidad hay una versión gratuita y otra mejorada de pago. La gente compra la de pago antes que descargarse la gratuita.

“La Red está preparada para ser generosa. Si tú haces algo bueno por la gente, la gente te lo devuelve, pagando o hablando bien de ti, porque cada cual es hoy un medio de comunicación”, concluye Soto.


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