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5 de abril de 2017 - día a | día c | Noticias | versus
La Casa de Carlota, una manera diferente de hacer creatividad | c de c 2017

La Casa de Carlota es un estudio de diseño profesional con un equipo creativo insólito: personas con síndrome de Down y autismo, que trabajan de forma integrada y absolutamente normalizada con jóvenes estudiantes de escuelas de diseño, ilustradores y directores de arte seniors. José María Batalla es el director creativo e impulsor de este proyecto que vio la luz en Barcelona en el año 2013, al que poco después se incorporó Joan Teixidó, creativo de larga trayectoria profesional. Él fue, precisamente, quien inició la ponencia titulada ‘La creatividad en cerebros diferentes’ que ambos impartieron en el c de c 2017.

“Voy a explicar cómo me enamoró este proyecto”, dijo Teixidó. “Cuando yo empecé”, recordó, “la creatividad era una manera alternativa de ver las cosas. Había que buscar constantemente dónde encontrar algo distinto, que hablara diferente… La creatividad es una búsqueda constante de impulsos distintos… Estuve en muchas agencias, DDB, Lorente, TBWA… El método de TBWA se basaba en la disrupción. Tenías que conocer todo de la marca, de su sector… Luego cuestionarlo todo. Romper las reglas para poder crear y construir algo nuevo. Tuve la suerte de coincidir con una marca, Apple, con la que nunca trabajé directamente pero de la que aprendí mucho. Me enamoré de su concepto global de marca. Aprendí de Apple que lo que hacía era comunicar de forma diferente”.

Contó Teixidó que un buen día decidió dejar la publicidad y marcharse a Madrid a montar un parque temático para niños. “Puse en marcha Micrópolix. Luego lo dejé y me tomé un año sabático. Hasta que me llamó Batalla y me explicó su proyecto. Me di cuenta, entonces, que había una nueva manera de buscar la creatividad. Y, gracias a ello, volví a creer en la publicidad. La búsqueda constante de la creatividad es lo que nos mantiene vivos a los que nos apasiona esta profesión”.

 

Talentos diferentes

A continuación intervino José María Batalla para explicar su proyecto: “La Casa de Carlota”, dijo, “es una manera diferente de hacer creatividad. En ella trabajan creativos diferentes porque han nacido diferentes. No miran el One Show ni otros festivales como fuente de inspiración. Mi equipo se compone de profesionales de la publicidad, artistas, directores de arte y personas con síndrome de Down. No somos una ONG, ni lo hacemos por caridad. Vamos a los centros, buscamos y enseguida vemos si alguien tiene talento”.

Comentó también que en su equipo cuenta con chicos con autismo. “El autismo es otro territorio. No los consideramos discapacitados para nada. Contamos con talentos diferentes que trabajan juntos en el mismo equipo. Perece una locura.  Pero en realidad no estamos inventando nada; es una evolución. Estamos reorganizando algo que ya existía. Estoy seguro de que si no estuvieran aquí trabajarían en otras profesiones”.

Afirmó Batalla que su objetivo, como el de cualquier otro estudio de diseño, es ganar dinero. “Nuestra lucha durante estos 4 años ha sido demostrar que el trabajo de nuestros chicos puede competir con el de cualquier otro estudio o agencia de publicidad. De hecho, marcas como DKV, Gallina Blanca… están trabajando con nosotros. Lo que es todo un orgullo”.

Y comentó también lo importantes que son los estudiantes en La Casa de Carlota. “Cuando se marchan nos dicen que han aprendido muchas cosas. Entran con muchos prejuicios pero cuando se van…”, apuntó.

 

‘Yo no soy down, lo he dejado’

Batalla explicó a continuación su manera de trabajar con personas con Down o autismo. “No tenemos terapeutas ni psicólogos”, dijo. Y pasó entonces a relatar el caso de Kim: “Yo no soy down, lo he dejado. Ahora soy diseñador”, le dijo este chico a Batalla al poco tiempo de incorporarse a La Casa de Carlota. “La gran habilidad de Kim es su manera de hablar”, señaló entonces Batalla y, seguidamente, reprodujo algunas de las frases geniales pronunciadas por este joven con síndrome de Down: ‘siempre gana quien llega primero’ (que sirvió de inspiración al lema de un cartel que realizaron para el Ayuntamiento de Barcelona, con motivo de una carrera popular celebrada en la ciudad) o ‘los animales tienen cara de buenas personas’. “En los chicos con síndrome de down hemos encontrado la ingenuidad de los niños. Se podría decir que tengo un equipo creativo de niños”, comentó al respecto.

También relató el caso de Gaby: “Los autistas viven en su planeta imaginario. Son personas que nacen con un cerebro que, si no se entrena, se va atrofiando.  Y que normalmente no socializan. Les cuesta mucho comunicarse con los demás”, comentó. Y mostró entonces el trabajo que este joven había realizado para Xarel-lo, una marca de vino cuya etiqueta estaba inspirada en la tipografía manuscrita de Gaby. “Tener estas personas que son diferentes nos obliga a compenetrarnos mucho más. Gaby ha cambiado mucho desde que comenzó a trabajar con nosotros. Aunque, repito, lo nuestro no es una terapia…. Emociona mucho ver lo que hemos conseguido”, señaló Batalla. Recordó, entonces, cómo uno de sus trabajos, realizado para la tapa de la Caja Roja de Nestlé, ganó un Laus de oro hace unos años.

Y concluyó diciendo: “En estos años he aprendido dos cosas: a no tener prejuicios y a ser muy humilde. No hacemos nada extraordinario ni nada fuera de lo normal”.

“Yo en su día me desencanté de este oficio y, gracias a este proyecto, me ha vuelto a conquistar. La Casa de Carlota me descubrió que la vida seguía mereciendo la pena”, añadió Teixidó.

 


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Donde: Kursaal. San Sebastián