Fuera etiquetas y casillas.

La escasez de mujeres en puestos relacionados con la tecnología se podría corregir si la sociedad dejara de asignar roles en función del género. Mesa redonda “Figuras ocultas”. Jornadas de Producción de Cine Publicitario. Valladolid

Scroll

¿Por qué hay tan pocas mujeres en las carreras científicas y tecnológicas? ¿Por qué en la producción las mujeres están fuera de las áreas que están más relacionadas con la tecnología? Estas eran algunas de las preguntas que seis mujeres trataron de responder en la mesa redonda que, bajo el título “Figuras ocultas”, organizó la APCP en el marco de las Jornadas de Producción de Cine Publicitario, celebradas en Valladolid y donde participó el c de c. La seis participantes fueron: Montserrat Gomendio, subdirectora de Educación y Recursos de la OCDE; Uschi Henkes, directora creativa de Zapping y presidenta del c de c; Cristina Barturen, directora gereral de Arnold; Claudia Llosa, directora de cine; Ursula García, directora de animación de The Frank Barton Company, y Elena Alti, directora de marketing digital del Banco Santander.

 

Falta de confianza

Con independencia de las razones derivadas de la brecha entre géneros, hay una razón que explica la escasa presencia de mujeres en ámbitos técnicos y científicos: ellas no se decantan por carreras científicas porque cuando llega el momento de elegir entre ciencias y letras, en plena adolescencia, les falla la confianza en sí mismas. Por condicionantes sociales y familiares, piensan que las ciencias se les da mal, aunque los datos desmienten tal percepción. A los 15 años, y según los datos aportados por Gomendio, el rendimiento entre chicas y chicos en las materias científicas es exactamente igual, pero cuando se les pregunta a ellas, incluso a las que muestran un rendimiento por encima de la media, se muestran inseguras respecto a su capacidad para las materias científicas. Esta percepción se refuerza, según Gomendio, “con la actitud de padres y profesores”.

Según los datos de la OCDE, el ratio entre hombre y mujeres que acceden a la universidad se ha ido equilibrando con los años y hoy en día el número de mujeres es incluso superior al de hombres. No obstante, mientras que los hombres acceden a titulaciones relacionadas con la ciencia, la tecnología y el ámbito digital, las mujeres centran sus estudios en licenciaturas de letras. “La excepción son las titulaciones de medicina y enfermería, por tratarse de ámbitos relacionados con el cuidado de otros, de lo que tradicionalmente se ha ocupado la mujer”, aseguró Gomendio.

 

Visibilidad

Según Uschi Henkes, es imprescindible dar visibilidad a la mujer. “Creo que el problema está en la educación, en las escuelas. Libros y profesores enseñan que el mundo de la historia, de la ciencia, del arte y de la tecnología es de hombres. Las mujeres que han hecho cosas han sido muchas veces “figuras ocultas” y no se les ha dado visibilidad”. Henkes observó que cuando se indaga sobre el mundo del arte, el tema de la visibilidad es todavía más dramático. Durante los siglos XVI y XVII, el número de artistas femeninas que se recoge en los libros de historia es exiguo, pero lo peor es que cuatro siglos después el número no ha crecido mucho.

Por su parte, Barturen insistió en que la clave para acabar con esta desigualdad consiste en buscar fórmulas motivacionales para las niñas y tratar a hijos e hijas por igual, así como revisar la educación y la formación. “Hay que motivar a las niñas. Las generaciones más jóvenes están en permanente contacto con contenido internacional gracias a las redes sociales, pero los colegios en los que se forman continúan siendo muy locales, no han evolucionado y no tienen todos los medios necesarios”.

Llosa dijo no querer ser partícipe de un sistema opresor. “Muchas mujeres van abandonando sus sueños por el cuidado familiar, por la maternidad. Hoy en día, con la tecnología, podríamos tener un trabajo menos presencial para poder continuar con nuestros sueños laborales”. Para Llosa es esencial que las mujeres se rodeen de un entorno que les motive a vencer los obstáculos y a no sentirse culpables por compatibilizar trabajo y maternidad.

 

Casillas en los impresos

Úrsula García comenzó con una cita de la escritora y profesora de arte Remedios Zafra, para quien la sociedad actual tiene un serio problema si consiente la existencia de casillas en todos los impresos: hombre o mujer; ciencias y letras. “Siempre había pensado que no había tenido problemas en mi profesión por ser chica, pero he comprobado que en ciertos roles no hay mujeres, sobre todo, en cargos técnicos”. García comentó que, tras analizar los equipos de producción de dos películas de animación, se dio cuenta de que casi todos los perfiles técnicos estaban ocupados por hombres. Úrsula lanzó un mensaje de optimismo y confía en “que la creatividad nos ayude a trabajar la tecnología”.

Para finalizar Alti, afirmó que lo mejor es “resetear” y mirar al futuro. “A veces pensamos que el enemigo es el otro género, pero a veces nuestro enemigo somos nosotras mismas. Tenemos que ayudar a padres e hijos para intentar que las mentes avancen y alcanzar la igualdad real. Lo que está por venir depende de cada uno de nosotros”.

Para finalizar, la mesa mostró dos spots que trataron de dejar un poso de esperanza en el futuro: