Almudena González, socia del c de c y una de las fundadoras de Más Mujeres Creativas, decidió recientemente dar un vuelco a su vida. Y lo ha hecho aparcando su cargo como directora creativa en Sra. Rushmore para lanzarse al mundo de la creación de joyas. ¿Locura? ¿inconsciencia? ¿o un firme propósito de emprendimiento que por fin ha tomado forma? Una idea que partió de la amistad y que se ha convertido, ahora ya sí, en un hecho.

 

Half&Half, un proyecto con dos mitades

La verdad es que no sé qué nació primero, si las ganas de emprender o una gran idea. Durante toda mi vida he compaginado el trabajo con un proyecto que me ilusionaba. Tuve un blog de moda que fue como un tiro hace 15 años, cuando empezaba el mundo blogger, pero que tuvimos que dejar porque nos pedía tanto tiempo que era inviable. Después he tenido varios perfiles de planes, de restaurantes, de libros…que no fueron tan bien como el primero, pero me alegraban la vida. Y hace un año surgió, por fin, el único proyecto que nos dio dinero desde el principio además de esa ilusión diaria que yo necesito. Así que creo que siempre he tenido, sin saberlo, el gusanillo de emprender pero que hasta que no salió una idea que realmente lo permitía, no había podido planteármelo.

Salió de una forma tan natural y casual que nunca habríamos pensado que fuese a tomar esta dimensión. En el confinamiento, a mi mejor amiga de la infancia y a mí, nos dio por hacer las mismas cosas (¡como ha pasado toda nuestra vida!). Nos dio por el yoga, por cocinar y… ¡por crear collares! Lo que empezó siendo una distracción de confinamiento acabó con varios amigos y familiares pidiendo a gritos que creásemos un Instagram para venderlos. Y en agosto, hablando de todo esto, decidimos que si lo hacíamos juntas sí que nos lanzábamos. Y así fue, un mes después teníamos una marca: Half&Half, su perfil de Instagram, y dos colecciones completas para ir sacando poco a poco.

Cuando decidimos que lanzábamos Half&Half, nos pusimos como locas a pensar cómo iba a ser nuestra marca. Hay miles de marcas de joyas y ésta tenía que tener algo diferencial. Y lo que acabamos creando fueron colecciones que hablaban de nosotras. Creamos una primera colección donde todos los collares tenían un diseño en cada mitad, una que hablaba de Sofi y otra que hablaba de mí.

Creamos muchas unidades de cada uno, contratamos un gestor para que nos asesorase con todo, me hice autónoma para poder declarar lo que pensábamos iban a ser “dos duros” y de repente pasó lo que nunca, nunca habríamos imaginado. Nada más lanzar, agotábamos cada producto en los dos días siguientes a lanzarlos. Así que empezamos a hacer más y más unidades. Por la noche, claro, que ya sabemos cómo es la publi y las horas que requiere. Así que, a las 21:00-22:00 de la noche, cuando acabábamos nuestra jornada (a esto hay que sumarle que Sofi tiene dos hijos pequeños) nos poníamos a hacer collares como locas.

Así surgieron cuatro colecciones más en las que cada producto contaba una historia. La gente nos dice que no sabe si compra el collar porque le gusta o porque conecta con la historia que tiene. Y claro, nada nos puede hacer más ilusión que eso.

 

La mayor inversión es el tiempo

Nuestra inversión inicial no ha sido muy alta y la recuperamos en un par de semanas. Tenemos la suerte de que todo lo que necesitábamos en un primer momento (web, diseños, fotos…) sabíamos hacerlo nosotras, aunque no quedase tan perfecto como nos gustaría, claro. Lo que sí invertimos a grandes cantidades es TIEMPO. Y por esa razón, si no queríamos dejarlo morir, una de las dos tenía que dedicarle más tiempo. Así que, dejé mi dirección creativa en Sra Rushmore y me lancé por completo a la bisutería de autor. Lo que parece una locura para la mayoría (¡pero, ¿qué haces?! ¡si estás en lo mejor de tu carrera! ¡y es el peor momento para hacerlo!) es algo muy muy meditado que me parece que surge en el mejor momento que podría surgir. Si crees en algo, hay que luchar por ello. Si no sale, te reciclas y lo vuelves a intentar. Pero si algo me ha demostrado la vida es que del trabajo sale más trabajo, eso está claro.

Ahora mismo tenemos una web donde vendemos a nivel nacional y es de donde obtenemos la mayoría de nuestros ingresos. Nuestros próximos objetivos son: aumentar los seguidores en Instagram (creemos que conoce más gente la web que el perfil, sorprendentemente), mejorar la calidad de nuestra comunicación y sacar más colecciones de las que hasta ahora nos daba tiempo a sacar. Objetivos pequeños y factibles, como hemos hecho hasta ahora, porque creemos absolutamente que con el trabajo bien hecho es con lo que se consiguen todos los sueños.

WEB: www.somoshalfandhalf.com

INSTAGRAM: @ somoshalfandhalf