La publicidad y la comunicación son parte de la sociedad y de la cultura – como el cine, las series, la música o una novela -, crean tendencias y estereotipos, que se transmiten una y otra vez, y que asimilamos sin darnos cuenta. Creo que tenemos que mirar hacia atrás para luego mirar hacia delante y así al futuro: la publicidad ha hecho mucho mal a la mujer y, ahora, a esa misma publicidad le toca seleccionar, borrar y cambiar.

Creo que ya nos toca hacer algo al respecto. Buscar la manera de reducir y evitar comportamientos y arquetipos sexistas en nuestra sociedad, está bastante en nuestros manos. La época en la que vivimos nos pide involucración y otra conciencia. Debemos reflejar en nuestros trabajos, en las piezas publicitarias, el reparto de roles, un comportamiento igualitario, mejorar el papel de la mujer. Sí, se han hecho avances en los últimos tiempos, pero no es suficiente.

La publicidad y la comunicación dictan y reflejan unas pautas que tenemos que analizar, abriendo – desde nuestro club – un foro de participación y debate que nos lleve a redactar un “Manual contra los estereotipos” y colaborar, de esta manera, en evitar situaciones sexistas en las piezas publicitarias.
Porque algunas de ellas, igual que venden un juguete, un coche o una crema, muestran un comportamiento que ya no es tolerable ni deseable y, encima, es contraproducente. Un mal ejemplo genera una respuesta negativa y una muestra de ello son los casos que han pasado y que estamos sufriendo.

Propongo abrir un nuevo capítulo. Quiero que os sintáis involucrados y juntos dar forma a este Manual; una especia de guía anti arquetipos de género. Crear un decálogo que nos ayude a hacer mejor y más justo el rol de la mujer en la publicidad y en la sociedad, y que nos dé pautas en el momento que presentemos, rodemos y produzcamos una pieza.

Tenemos que crear una herramienta útil para las agencias en general, los anunciantes, realizadores, fotógrafos, etc;  desde los creativos que llevamos muchos o pocos años, para las y los que llegan, para los que vendrán, para nuestras hijas e hijos, y para nosotros mismos.

Gracias y un abrazo fuerte,

Uschi Henkes