Una receta con ética y sentido del humor.

La verdadera clave de su éxito fue el cierre del restaurante durante dos años, del año 2002 al 2004. Ese periodo fue un intenso trabajo de aprendizaje de otras culturas, entre ellas la japonesa. Fue el punto de inflexión en elBulli, cuando comienza la verdadera revolución en su cocina y, entre otras cosas, elimina la carta.

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La intervención de Ferran Adrià, en el #cdec2010, consistió en desmenuzar las claves del éxito de su cocina, y de cómo elBulli llegó a ser uno de los mejores restaurante del mundo. “Mi mundo es la creatividad y mi hobby la cocina”. Con esta frase, Adrià arrancó su ponencia y advirtió a los asistentes de que el talento es el pilar fundamental en todo proceso creativo y no el dinero ni las grandes inversiones. Además, reconoció que nunca había contado con planes estratégicos ni con campañas de marketing para promocionarse, que ha sido el sentido del humor y la ética de todos los profesionales que trabajan en elBulli, el ingrediente esencial que les ha mantenido en la vanguardia 20 años después de su nacimiento.

Para este creativo, como él mismo se define, “lo importante en la vida no es ser el primero en hacerlo o decirlo, sino en conceptualizarlo”. Con esta afirmación, Adrià hizo referencia a las palabras que ha trasladado a los fogones de su cocina como “deconstrucción”, “esféricos” o “espumas” y que ha sabido dotar de significado en sus recetas. Por ello, afirmó, es muy difícil seguir la creatividad de elBulli; “cada año nos reinventamos”.

Adriá no escondió los secretos de su éxito y desveló algunos de los aspectos gracias a los cuales ha sido portada de las publicaciones más importantes del mundo. La utilización de nuevas técnicas y recetas cada año, tener buenas instalaciones, haber creado el “Taller de cocina” para separar creatividad y producción y eliminar la carta fueron algunas de las razones por las que elBulli consiguió situar su cocina internacionalmente. Según Adriá, es importante saber que el trabajo de un creativo es ver el futuro y hacer algo. “En elBulli, nos adelantamos en nuestra disciplina”.

Sin embargo, afirma que la verdadera clave de su éxito fue el cierre del restaurante durante dos años, del año 2002 al 2004. Ese periodo fue un intenso trabajo de aprendizaje de otras culturas, entre ellas la japonesa. Fue el punto de inflexión en elBulli, cuando comienza la verdadera revolución en su cocina y, entre otras cosas, elimina la carta. Adrià se declara partidario de las auditorias creativas y reconoce que en su caso, fueron esos momentos de reflexión y autoanálisis los que le permitieron dar el salto cualitativo. “Y, a pesar de que es muy difícil ser autor y analista, considero que las cosas se deben hacer siempre como uno quiere, pero es esencial conocer lo que nos rodea; si no conoces lo que te rodea, no puedes crear”, afirmó.

En palabras de nuestro creativo más internacional es mu y importante promocionar y exportar el talento de nuestro país, sólo así saldremos adelante.

Para finalizar su intervención, Ferran Adrià se refirió al cierre transitorio de elBulli, para crear una fundación en la que se reúnan todos los medios y todas las disciplinas como escenario para seguir innovando y reinventarse. La fundación que se propone crear el mejor chef de la última década, guarda cierto parecido con la Fábrica que en su día puso en marcha Andy Wharhol.

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Ferran Adrià