Fomentar la creatividad desde la infancia.

El pasado 24 de octubre, el c de c celebró en Madrid la primera edición del Día E, una jornada en la que reconocidos profesionales de la industria dieron a conocer sus propuestas para mejorar la formación en creatividad y en la que también demostraron que las buenas ideas tienen impacto en el negocio. Y que, por tanto, la creatividad es una herramienta clave para las empresas. La jornada tuvo lugar en la sede de la Institución Libre de Enseñanza.

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Una de las conclusiones de la primera mesa de profesionales celebrada en el Día E fue precisamente esa. La necesidad de fomentar la creatividad desde la infancia, introduciendo cambios en los métodos de enseñanza que permitan desarrollar ese talento en los futuros profesionales, desde niños. Junto a esta medida, los integrantes de este coloquio hicieron otras propuestas para potenciar y mejorar la creatividad del estudiante:

–Proponer a la universidad una mayor flexibilidad en el aprendizaje y el reto como forma de aprendizaje.

–Impulsar la participación activa y la colaboración de las escuelas creativas con las universidades.

Implicar al mundo profesional en la enseñanza universitaria: que la empresa entre en esa dinámica de reto, convocando, por ejemplo, concursos para los estudiantes.

Durante este encuentro, Daniel Molina, asesor de formación del Cep Mabella-Coín, se mostró partidario de crear un marco de colaboración con la enseñanza base. “Sería bueno observar si en edades tempranas hay algún comportamiento que identifique la creatividad y ver para qué puede servir esa creatividad”, dijo. También señaló la importancia de diseñar planes de estudios y espacios que generen actitudes más flexibles y creativas.

En aras de fomentar el interés por la creatividad en los centros de enseñanza, Molina propuso otra serie de ideas, como la creación de unos premios que reconozcan a los centros que educan en talento creativo y de una red de expertos que participe en la formación del profesorado. Asimismo, se mostró partidario de “una metodología que potencie la creatividad, la curiosidad” y, en este punto, destacó la importancia de que “desde la escuela se les enseñe a los estudiantes a hacer preguntas”. También sugirió la utilización de una serie de herramientas para identificar el potencial creativo: la capacidad de empatizar, el sentido del humor, la gestión emocional y del miedo… “habilidades que”, según dijo, “tienen incidencia directa en la creatividad”.

Fernando Marugán, doctor en comunicación Audiovisual y Publicidad y profesor en la Universidad CEU San Pablo, insistió en que lo importante que es que haya un cambio metodológico para potenciar la creatividad desde la más temprana edad. “También en la universidad, fomentando el reto y el afán de superación, como maneras de aprendizaje. Que haya una evolución en los programas y una mayor colaboración entre universidades y escuelas creativas”.

Ana Hidalgo, creativa y directora de Miami Ad School, señaló que en la universidad de hoy en día hay demasiado conformismo. “El sistema impide que cambien las cosas… colaborar es muy complicado”, apuntó. A lo que Fernando Marugán añadió lo importante que es para superar esa situación la implicación del mundo profesional. “Que la universidad y la empresa se comuniquen más”.

Por su parte, Javier Carrasco, director creativo y fundador de La Despensa, se mostró partidario de proponer desde el cdec un modelo de apadrinamiento que, por ejemplo, “permita a los estudiantes ir a una agencia y ver cómo funciona. Así sabrán mejor lo que quieren hacer y podrán desarrollar su talento”.

Belén Coca, creativa y docente, propuso crear talleres de orientación profesional, para abrir a los estudiantes las perspectivas que hay fuera, más allá de las agencias. Porque “la creatividad no es monopolio de los publicitarios. También existe en los emprendedores”, dijo. “De igual forma, es necesaria una formación específica para saber cómo ser freelance”, añadió.

Fernando Marugán habló también de proponer concursos de creatividad en las universidades, en los que los propios anunciantes colaboren con briefings reales. “Así los estudiantes aprenderán a demostrar sus habilidades, a improvisar, a hacer presentaciones…”, comentó. A lo que Ana Hidalgo añadió la posibilidad de que “en la universidad haya también iniciativas que permitan que brote el talento, como actividades teatrales….”

“La creatividad está en todas partes”, afirmó Fernando Marugán, “no solo en los creativos, también en los equipos de cuentas, de planificación… Es importante que clientes y agencias estén involucrados en este proceso. Y, por supuesto, también los profesores”.