«La escucha es primordial para aprender, crecer y evolucionar».

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Beatriz Medina es directora general de Freeda Media España, plataforma de contenido multimedia dirigida a la mujer millennial, que emite en redes sociales. Estuvo en los Días C 2020 para hablarnos de cómo surgió este medio de comunicación (hace 4 años en Italia) y cómo funciona en España (también está presente en Reino Unido).

“Freeda nace para resolver la falta de representación de un colectivo muy importante, el de la mujer que conseguía inspirar al resto de mujeres. La misión que nos proponemos es la de difundir historias de mujeres reales que tengan un propósito. Que por un motivo u otro han superado determinados retos. Historias que inspiren a una comunidad, que sirvan de motivación para resolver y superar a otras sus propios retos o situaciones. Y que supongan un cambio positivo”, explicó.

Dijo también que el proyecto gira en torno a 3 valores: Women achieve (ser altavoz de esos hitos o logros), sisterhoo (el valor de la comunidad y la colaboración) y personal (el estilo personal de cada uno como forma de expresar la creatividad que cada una llevamos dentro). Y que sus pilares son el contenido, el modelo de distribución y el modelo de negocio.

Por lo que respecta al contenido, señaló que “uno de los hitos de Freeda es que al público lo consideramos comunidad y no audiencia. La diferencia principal es la escucha, para entender las conversaciones y los temas de interés en el futuro”. Una escucha que en el caso de esta plataforma está centrada en los millennials (Generación Y) y la Generación Z, que representan el 63% de la población mundial. “Acaban de cumplir 40 años. En España, son 20 millones de personas. Los jóvenes de toda la vida quieren cambiar el mundo. Esto no es nuevo. Lo que si cambia son los temas de conversación que movilizan a la gente.  Y nosotros hemos detectado 10: cambio climático, control de armas, derechos LGTBI, educación para todos, inmigración, derechos de las mujeres, política local, diversidad/inclusión, salud mental y educación sexual”.

Los millennials y las marcas

Beatriz Medina recordó a continuación los rasgos de los millennials: no aceptan las definiciones convencionales sobre su identidad, evitan las etiquetas (la igualdad racial, social y de género no es un concepto sino una realidad). Un 40% opina que el género ya no define tanto a la persona como solía hacerlo. Les encanta experimentar (maquillaje) y son creadores de contenido que comparten en RRSS. “Tienen una relación particular con las marcas. Quieren que las marcas los representen”, dijo.

Explicó también que un 83% piensa que las marcas tienen más poder que nunca –“Incluso piensan que son más relevantes que los gobiernos o los políticos”—, que un 95% se cambiaría a una marca que abordara la sostenibilidad y los problemas medioambientales y que un 80% prefiere comprar una marca con la que comparte valores. “Son más exigentes con las compañías con las que interactúan, les demandan ética y sostenibilidad”, añadió. Tendencias que, según dijo, se han visto reforzadas con el confinamiento.

En cuanto al modelo de distribución de Freeda, la ponente apuntó que suponía también otra innovación. “Lo que buscamos es una conversación con una comunidad. Por eso Freeda tiene un modelo de distribución basado en las redes sociales, el mass media de la Generación Z y los millennials. Allí encuentran su principal fuente de información y entretenimiento. Utilizan las RRSS para encontrar contenido divertido, compartir con los amigos, mantenerse al día. Y cada vez más para comprar. Un 67% está interesado en comprar a través de las RRSS, un 37% ha incrementado el uso de las redes para tomar la decisión de compra y un 44% nombra redes como fuente de inspiración para la compra”.

Como modelo de negocio, Beatriz Medina explicó que hay 3 formas para que las marcas estén presentes en Freeda: el branded content, el content studio, abordando los temas que les interesan fruto de la escucha a la comunidad, y el direct to consumer, creando una marca específica que se dirija directamente a los consumidores. “La escucha es el eje vertebrador de esta relación. La escucha es importante. Si no aprendemos de ella para nuestras futuras actuaciones, no serviría de nada. Escuchemos, aprendamos y crezcamos. Estas generaciones tienen mucho que decirnos y nosotros tenemos las herramientas para escucharlos”, concluyó.