Joakim Borgström, director creativo mundial de BBH, estuvo en los Días C 2020 para hablarnos de nuevas narrativas y formatos, concretamente de tecnología y entretenimiento. Inició su exposición declarándose un firme defensor de la tecnología como aliada y aceleradora de la creatividad, en una ponencia que ofreció, de una manera muy peculiar: corriendo por un parque en Singapur, ciudad en la que reside y trabaja.

“Me he pasado toda mi vida profesional corriendo de ciudad en ciudad. Me encanta correr, me relaja, me hace pensar claramente. Es el mejor momento para encontrar buenas ideas. Y al correr pasan cosas increíbles en tu cerebro”, dijo. Reflexiones que fue intercalando con ejemplos de campañas realizadas en los últimos años, la mayoría para Nike, y relacionadas con el mundo del running.

Habló también de su etapa en Double You, agencia en la que trabajó 10 años. “Inventamos la publicidad interactiva. En 2003 Nike nos pidió convertir un spot en una experiencia online. La conexión entonces era muy lenta”, recordó. Contó que se plantearon hacerlo como un videojuego en tiempo real, aunque la tecnología no les permitía entonces hacerlo. “Simulamos otros jugadores, nada de algoritmos complicados o de inteligencia artificial, simplemente un poco de ingenio humano”.

Otra cuestión que ha aprendido a lo largo de su carrera es lo importante que es pensar y hacerse preguntas. “Preguntas que sean incomodas para el equipo, para el cliente, para producción…. ¿es posible convertir toda una ciudad en un videojuego? ¿Convertirte en un Super Mario y coleccionar monedas invisibles?”. Esas fueron las cuestiones que se plantearon a la hora de hacer Go BKK para Nike, la original iniciativa de convertir el running en un juego donde ganar productos.

“¿Es posible memorizar todo el catálogo de IKEA? ¿Es posible hacer un lanzamiento de coches por internet? ¿Que un coche haga puénting, se tire en paracaídas?”, siguió cuestionándose. Y a continuación fue dando paso a los anuncios de IKEA y Chevrolet, donde ocurría todo eso.

Y como conclusión final, hizo la siguiente recomendación. “Hay que salir, hay que experimentar, hay que buscar nuevos caminos, hay que fallar y volverlo a intentar. Levantarse y seguir corriendo.  Porque, como dice un amigo mío, las ideas buenas nunca se rinden, nosotros las abandonamos”.