Viaje hacia quién sabe dónde.

Para que un proyecto llegue a alcanzar un nivel de excelencia depende en muchos casos del talento de una persona concreta y muchas veces del ego de esa persona concreta.

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El director de la oficina de Toyo Ito en España comenzó su ponencia con la comparativa entre arquitectura y publicidad, dos profesiones, dijo, que necesitan coordinar a grupos con mucha gente y que comparten el estereotipo de profesional arrogante.

Kobari repasó la forma de trabajar de los dos grandes arquitectos con los que ha trabajado  y de los que ha aprendido mucho: el catalán Ricardo Bofill y el japonés Toyo Ito. Dos dioses de la arquitectura.

La forma de trabajar de Bofill, explicó, empieza por ver  las condiciones que existen alrededor del proyecto, luego crea una nube de la propuesta, y finalmente se distribuye la instalación, estructuras, detalles, acústica, acabado, etcétera.

Para Shuichi Kobari, que un proyecto llegue a alcanzar un nivel de excelencia depende en muchos casos del talento de una persona concreta y muchas veces del ego de esa persona concreta. No obstante, él mismo aconseja no dejarse llevar por el ego y mostrar los proyectos a personas ajenas a los mismos, incluidos los familiares.

En el apartado de reparto de consejos, Kobari habló incluso de la alimentación y enseñó “el efecto de comer arroz” con una foto de Toyo Ito, por quien el tiempo no pasa.

El diseño del Museo Internacional del Barroco en Puebla.  

En cuanto al método de trabajar de Toyo Ito, Kobari explicó que para este arquitecto es prioritario el tema de la seguridad. A la hora de crear un espacio, primero se van creando paneles, se ordenan los espacios, las alturas y finalmente se crean los volúmenes para dar vida a la maqueta. En la siguiente fase,  todo el equipo propone metodologías de cómo continuar con el proyecto. El director de la oficina de Toyo Ito en España mostró algunas propuestas en las que se veía como se da importancia a los espacios y cómo se  utilizan las curvas en las paredes para conseguir luces más óptimas. Gran parte del procedimiento lo ilustró Kobari con el último de sus trabajos, el Museo Internacional del Barroco, en Puebla, trabajo presentado el 4 de diciembre de 2012, y cuya inaguración está prevista para 2016.